Oración- Hablar con Dios, Nuestro Padre Celestial.  A Jesús sus discípulos le pidieron que les enseñara a orar. Lucas. 11:1-4

 “Aconteció que estaba Jesús orando en un lugar, y cuando terminó, uno de sus discípulos le dijo: Señor, enséñanos a orar, como también Juan enseñó a sus discípulos. 2 Y les dijo: Cuando oréis, decid: Padre nuestro que estás en los cielos, santificado sea tu nombre. Venga tu reino. Hágase tu voluntad, como en el cielo, así también en la tierra. 3 El pan nuestro de cada día, dánoslo hoy. 4 Y perdónanos nuestros pecados, porque también nosotros perdonamos a todos los que nos deben. Y no nos metas en tentación, más líbranos del mal”.

  1. Hay que ser ejemplo, ser un cristiano que ora en su vida cotidiana. Asistir a las reuniones de oración de su iglesia. Y en su devoción al Señor tener momentos de oración personal, en lo secreto. Teniendo comunión con Dios, y en la actitud correcta. Cuando oramos tenemos que reconocer a quién le estamos hablando.

Aquí es donde entra la manera de orar, el levantar la voz mas alta de lo que normalmente hablamos no es lo importante. El alargar la oración tampoco es necesario. Usar palabrerías y vanas repeticiones no ayudan en nada.

Hay quienes oran como que quieren impresionar a los presentes y oyentes. Y parece ser que no es al Dios vivo al que les están orando. Pues su oración carece de genuina honestidad.  A los fariseos del tiempo de Jesús, el los reprendió en este particular. Y no quiere que nosotros actualmente hagamos lo mismo. Mt. 6:5-8

 Y cuando ores, no seas como los hipócritas; porque ellos aman el orar en pie en las sinagogas y en las esquinas de las calles, para ser vistos de los hombres; de cierto os digo que ya tienen su recompensa. 6 Mas tú, cuando ores, entra en tu aposento, y cerrada la puerta, ora a tu Padre que está en secreto; y tu Padre que ve en lo secreto te recompensará en público.

7 Y orando, no uséis vanas repeticiones, como los gentiles, que piensan que por su palabrería serán oídos. 8 No os hagáis, pues, semejantes a ellos; porque vuestro Padre sabe de qué cosas tenéis necesidad, antes que vosotros le pidáis.

Lugar de oración, en el templo, secreto o público. Cuando se ora en publico a Dios debemos ser cautelosos y reverentes. Pues Dios nos oye, pero también los presentes

escucharan lo que sale de tus labios. Ellos deben oír alabanzas, adoración y acciones de gracias, para así poder decir el amen y dar gloria a Dios. 1 Co. 14:15-16

 ¿Qué pues? Oraré con el espíritu, más oraré también con entendimiento; cantaré con el espíritu, más cantaré también con entendimiento.

16 Porque si bendijeres con el espíritu, el que ocupa lugar de un mero particular, ¿cómo dirá amén á tu acción de gracias? pues no sabe lo que has dicho.

Así que cuando oramos nuestra oración debe ser entendida y clara.

Según vemos en Lucas 11, hay unos elementos o factores que deben incluirse en una correcta oración.   Como lo son reconocer al Padre y adorarlo, dar acción de gracias, ser agradecido y estar contentos con lo que tenemos, confesar nuestros pecados con sinceridad y no aparentar pues Dios ya conoce todo. Pedir ayuda para hacer el bien, mencionar las peticiones en una forma clara y especifica, solicitar misericordia e interceder si es necesario por los santos.

Cuando oramos tenemos que orar creyendo que será hecho, hay que tener fe.

He. 11:6 “Pero sin fe es imposible agradar a Dios; porque es necesario que el que se acerca a Dios crea que le hay, y que es galardonador de los que le buscan”.

Eh oído creyentes orar y su oración casi ni se entiende o parece un testimonio sin fundamento.  Cuando oramos tenemos que orar no solo con esperanza sino también con una fe genuina y viva. No por lo que somos sino a quién estamos hablando. Pues orar es hablar con Dios.  Que dice 1 Juan 5::14-15

 Y esta es la confianza que tenemos en él, que si pedimos alguna cosa conforme a su voluntad, él nos oye. 15 Y si sabemos que él nos oye en cualquiera cosa que pidamos, sabemos que tenemos las peticiones que le hayamos hecho.

Jesus, dijo en Juan 16-23-24

En aquel día no me preguntaréis nada. De cierto, de cierto os digo, que todo cuanto pidiereis al Padre en mi nombre, os lo dará. 24 Hasta ahora nada habéis pedido en mi nombre; pedid, y recibiréis, para que vuestro gozo sea cumplido.

Written by : Samuel Vizcarrondo

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