Espíritu del enemigo- Efesios 6:12 “Porque no tenemos lucha contra sangre y carne, sino contra principados, contra potestades, contra los gobernadores de las tinieblas de este siglo, contra huestes espirituales de maldad en las regiones celestes”. En su definición
General demonios. 1 Co. 10:18-20; 2 Co. 6:14-7:1
La Biblia declara en Juan 10:10 “El ladrón no viene sino para hurtar y matar y destruir; yo he venido para que tengan vida, y para que la tengan en abundancia”.
Espíritu de Dios, Es espíritu de vida,
1 Juan 4;4-6 “Hijitos, vosotros sois de Dios, y los habéis vencido; por que mayor es el que esta en vosotros, que el que esta en el mundo. Ellos son del mundo; por eso hablan del mundo, y el mundo los oye. Nosotros somos de Dios; el que conoce a Dios, nos oye; el que no es de Dios, no nos oye. En esto conocemos el espíritu de verdad, y el espíritu de error”.
1 Co. 3:16-17 Y el Espíritu Santo mora en el cristiano, pues somos templo del Espíritu de Dios.
Colosenses 1:13 “el cual nos ha librado de la potestad de las tinieblas, y trasladado al reino de su amado Hijo”.
En los temas los Espíritus y los Ángeles yo doy detalles más específicos con categorías acerca de esta realidad. Y hago una distinción entre ellos.
Es un error decir, que un cristiano puede ser poseído por un demonio.
Como hemos visto en los versos anteriores. Además, en Ef.1:13-14; 20-23 Primeramente, no hay compatibilidad en este particular. La luz y las tinieblas no puede coexistir, ni la justicia con la injusticia, ni hay concordia Cristo con Belial, 2 Co 6:15 La Escritura bíblica, dice que de una misma fuente no puede salir agua dulce y agua amarga.
Hay quien desea argumentar que cuando un creyente comete una ofensa o está en pecado. Esta condición abre una puerta. Por donde el enemigo puede entrar y poseerlo.
Esta opinión carece de doctrina bíblica. Ellos solo ofrecen especulaciones y sentir humano. Pero la Palabra de Dios declara la verdad. Que como aun estamos en este cuerpo, podemos experimentar lucha espiritual, ser tentados e influenciado hacer el mal.
Y aun ser oprimidos mentalmente, ya que en la mente se batalla constantemente.
Pero la posesión demoniaca no es posible. Pues le pertenecemos a Dios.
Written by : Samuel Vizcarrondo
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